SOSPECHA DE FRAUDE Y AMENAZA DE GOLPE EN BOLIVIA

Por Nicolás Goszi

A solo cuatro días de las presidenciales, el clima electoral en el país hermano se enrarece cada vez más con versiones y trascendidos que pronostican un enfrentamiento entre las fuerzas armadas y los pueblos originarios si el Movimiento al Socialismo (MAS) se impone en primera vuelta.

Desde el domingo pasado circula en Bolivia, a través de las redes sociales, el video anónimo de un presunto suboficial del Ejército que denuncia al ministro de Gobierno, Arturo Murillo, de haber repartido armas y municiones estadounidenses a tropas regulares y a grupos paramilitares para perpetrar un golpe de Estado en caso de que fracase el plan del fraude y el MAS vuelva al gobierno casi un año después de haber sido derrocado por un golpe cívico-militar que comenzó con el alzamiento de efectivos policiales.

Según el denunciante –que dice revistar en la policía militar–, las autoridades castrenses que responden al actual gobierno amenazaron a sus camaradas con bajas deshonrosas si incumplen la orden de sumarse al golpe o, en caso de que se consume el fraude, de disparar a matar a los campesinos y a los militantes del MAS que salgan a protestar por el resultado de los comicios.

Este tipo de maniobras desestabilizadoras, que abundan en la historia reciente de América Latina, encienden todas las luces de alarma en la región y nos remiten al último editorial de Revista De Frente.

(http://revistadefrente.com.ar/empuje-coordinado-por-el-estado-fallido/).